Indicadores para evaluar las prácticas de alimentación del lactante y del niño pequeño

Ago 12, 2014 | Libros de Interés

Organización Panamericana de la Salud

Introducción

Indicadores para evaluar las prácticas de alimentación del lactante y del niño pequeño

El documento Indicadores para evaluar las prácticas de lactancia materna (1), publicado en 1991 proporcionó un grupo de indicadores que pudieron utilizarse para evaluar la alimentación infantil dentro de los países y entre ellos, y evaluar el progreso de los esfuerzos de promoción de la lactancia materna. Desde entonces, ha habido desarrollos importantes en las recomendaciones y el conocimiento científico acerca de lo que constituyen las prácticas óptimas de lactancia materna y alimentación complementaria, lo cual ha generado la necesidad de revisar y expandir el grupo de indicadores recomendados inicialmente. Por ejemplo, en 2001 la Organización Mundial de la Salud recomendó la lactancia materna exclusiva durante 6 meses (2, 3), lo cual constituyó un cambio de la recomendación anterior de introducir la alimentación complementaria entre los 4 y 6 meses. El indicador para la lactancia materna exclusiva hasta antes de los 4 meses, por lo tanto, ya no proporciona datos que reflejen las guías actuales.

Adicionalmente, el documento publicado en 1991 incluye únicamente un indicador de alimentación complementaria: la tasa de alimentación complementaria oportuna. Este indicador informaba si había o no había consumo de alimentos complementarios, pero no informaba sobre la cantidad o calidad de los mismos. En el 2002, como respuesta a la preocupación sobre la falta de indicadores adecuados acerca de la alimentación complementaria, la Organización Mundial de la Salud inició un proceso de revisión y desarrollo de indicadores de las prácticas de alimentación complementaria. Se publicó un marco conceptual para identificar los indicadores potenciales de prácticas de alimentación complementaria (4). A la vez, se desarrollaron los Principios de Orientación para la Alimentación Complementaria del Niño Amamantado, que versaban sobre la multidimensionalidad de las prácticas de alimentación complementaria (5). Inmediatamente después se llevó a cabo un esfuerzo similar para desarrollar guías y fundamentos para la alimentación de niños de 6 a 23 meses de edad que no son amamantados, dando como resultado un documento técnico (6) y un grupo paralelo de Principios de Orientación (7). A partir del 2004, los miembros del Grupo de Trabajo sobre los Indicadores de Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño iniciaron una serie de actividades dirigidas hacia la definición y validación de indicadores que reflejaran la calidad y cantidad de la dieta, utilizando grupos de datos existentes provenientes de 10 diferentes lugares en países en desarrollo. La lista de miembros del Grupo de Trabajo se encuentra en el Anexo 1a. Además de utilizar como guía las referencias anteriores, el Grupo de Trabajo también tomó como guía las recomendaciones y objetivos de la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño (8). Los resultados de los análisis realizados por el Grupo de Trabajo fueron resumidos en un informe en agosto del 2006 (9) y presentados en una consulta de la Organización Mundial de la Salud en octubre del mismo año. Después se realizaron análisis adicionales para cubrir preguntas y preocupaciones pendientes y se presentó un informe al respecto en setiembre del 2007 (10).

En base al trabajo anterior, se desarrolló un grupo modificado de indicadores que se discutió después entre los participantes de la Reunión Mundial de Consenso de la Organización Mundial de la Salud sobre los Indicadores de Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño realizada del 6 al 8 de noviembre de 2007 en la sede de la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud. La lista de participantes se encuentra en el Anexo 1b. Este informe presenta de manera resumida la discusión y el consenso alcanzado sobre 8 de los indicadores básicos y 7 de los indicadores opcionales para evaluar las prácticas sobre la alimentación de lactantes y niños pequeños a nivel poblacional que pueden ser obtenidas a partir de los datos de encuestas de hogares.